miércoles, 17 de julio de 2013

Por tierras lejanas...

Hoy no os traigo receta, por varios motivos... El primero, es que acabo de volver de vacaciones y aún no he encendido el horno. El segundo, porque quiero enseñaros como se las gastan al otro lado del charco.

Planificar un viaje a Estados Unidos para alguien como yo va más allá de los lugares turísticos. Y es que, en uno de los países con más tradición en esto de la repostería creativa, el surtido de tiendas con productos para hornear y decorar es más que amplio. Así que en mi viaje por el sur, hice un par (o tres, o cuatro, o cinco...) de paradas para ver (y arrasar) alguna de esas tiendas.

Para empezar, existen una serie de cadenas de tiendas de artículos de manualidades, como Michael's o Hobby Lobby, donde a parte de sus dos o tres pasillos de repostería se puede encontrar casi cualquier cosa para casi cualquier proyecto. Dejando de lado el tema scrapbook (nunca jamás en la vida había visto tantos papeles bonitos juntos), tienen material para realizar bisutería, punto, decoraciones, maquetas, flores artificiales a miles, costura...

Luego tenemos Williams Sonoma, que dan ganas de comprar toda la tienda entera, aunque es bastante cara, y eso que está en dólares. Por Williams Sonoma pasé a comprar el set de cortadores de Star Wars. Y si seguís un poco el blog os preguntaréis... ¿no tenias ya el set de cortadores? Pues sí, lo TENÍA, en pasado. Porque aquí, la menda, decidió meter los cortadores en el horno después de lavarlos para quitar la humedad, sin esperar a que el horno tuviese una temperatura razonablemente baja para unos cortadores de PLÁSTICO. Así que acabé con el imperio galáctico yo solita. Pero bueno, remediado, ya vuelven a estar en mi poder después de una excursión de tienda en tienda porque están en liquidación y les tuve que ir siguiendo la pista (la buena noticia es que estaban a mitad de precio!!)

Y después, claro, están las tiendas especializadas. En mi caso visité tres, dos en la zona de Dallas y otra en la zona Houston.

Amazing Cake Supplies es, como su nombre indica, increíble. Era la primera a la que iba y supongo que por eso me impresionó más, pero es que los pasillos no se acababan. Brutal los colorantes, tenían Americolor en todos los colores y en varios formatos, y el precio, para alucinar: 1.5 dólares!! Y es que todo lo que sean productos americanos estaba muuuucho más baratos que aquí en España.




La segunda parada fue en The Sale Place, que no sólo vende productos de repostería sino todo tipo de productos para fiestas. Lazos, guirnaldas, adornos temáticos (pasillos y pasillos ordenados por colores), y todo el catálogo de Wilton. No exagero, serían como 4 o 5 pasillos sólo con artículos de Wilton, evidentemente, a precio de USA.
La siguiente parada, Cake Carousel, la tienda tenía como cuatro espacios, el principal, otro sólo dedicado a moldes para chocolate, otro para cajas, bases y dummies y una gran sala dónde dan clases. Parece que el tema candy melts está en alza en esas tierras, porque en todas tenían una cantidad desorbitada de moldes, pero en ésta era espectacular.



La parada no específicamente repostera fue Barnes & Noble, una cadena de librerías espectacular. Vamos, que uno podía pasar allí toda la tarde. Dos plantas de libros (y algún que otro CD y DVD) de todas las temáticas, y lo mejor, una sección inmensa de ofertas dónde encontrabas miles de recetarios diversos (incluido Planet Cake, que ya tengo, que rabia!) a más del 50% de descuento.















También hice alguna parada en el supermercado para comprar light corn syrup, o mezclas de Betty Crocker a precio "normal" (o sea, como tres o cuatro veces menos que lo que valen aquí). Por cierto, los botes de dos quilos de Crisco no tenían desperdicio (sorry, no me acorde de hacer foto!)

Y a la pregunta que os estaréis haciendo de ¿compraste mucho? Aquí, el botín:
A todo esto, cupcakes, lo que se dice cupcakes sólo comí uno, en Hot Springs, Arkansas. La tienda en cuestión era Fat Bottomed Girls, más claro, agua. Lo más curioso es que hornean los cupcakes en moldes muffin y con cápsulas tipo tulipa en lugar de las típicas de cupcake. Probé un red velvet y aunque antes del primer mordisco tenía mis dudas (por eso de que los bizcochos americanos suelen ser secos) estaba riquísimo, tanto el bizcocho como el frosting de queso crema.

En la próxima entrada prometo receta, pero tenía que explicaros todo esto, Quizá no os sirva mucho ya que no son sitios muy turísticos, (o si, pero no son Nueva York, los Ángeles o San Francisco) pero nunca se sabe... 

viernes, 5 de julio de 2013

Galletas de chocolate rellenas de dulce de leche

Pregunta retórica a la de tres: ¿Hay algo mejor que unas galletas de chocolate? Pues evidentemente, sí. ¡¡Unas galletas de chocolate rellenas de dulce de leche!!


Luego hay dos noticias, una mala y otra... depende de cómo lo mires. La mala: desgraciadamente, son de aquellas que "no puedes comer sólo una", así que si las hacéis ya sabéis que toca: no mirar la báscula en una o dos semanas o pasarse esas dos semanas en el gimnasio. La buena (de aquella manera) es que con esta receta sólo salen doce, así que la tentación se acaba, al menos hasta que decidas volverlas a hornear.


La receta la he adaptado de ésta del blog Call me cupcake!, que no sé si lo conocéis pero es una maravilla, ¡y las fotos ya ni os cuento!



GALLETAS DE CHOCOLATE RELLENAS DE DULCE DE LECHE

Ingredientes
  • 55 gr de mantequilla
  • 150 gr de azúcar moreno
  • 25 gr de cacao en polvo
  • 25 gr de pepitas de chocolate
  • 25 gr de leche
  • 1 huevo grande
  • Una pizca de sal
  • 1/4 teaspoon de bicarbonato sódico
  • 200??? gr de harina
  • Dulce de leche
Precalentamos el horno a 175º.
En un cazo, derretimos la mantequilla junto con el azúcar, el cacao, las pepitas de chocolate y la leche. Cuando todos los ingredientes estén mezclados, retiramos del fuego. Añadimos el huevo y la sal y mezclamos hasta que estén completamente integrados. En el bol de la batidora mezclamos la harina y el bicarbonato. Añadimos la mezcla del resto de ingredientes y batimos ligeramente hasta obtener una masa uniforme. Refrigeramos la mezcla una media hora.

Preparamos una bandeja con papel de horno. Sacamos la masa de la nevera, y con la ayuda de una cuchara heladera (mejor enharinada, ya que esta masa es un poco pegajosa) formamos bolas de masa, reservando un poco de masa para después. Con el dedo gordo, hacemos un agujero en el centro de cada bola y rellenamos de dulce de leche. Nos enharinamos las manos y cogemos un poquito de la masa sobrante, para tapar el agujero donde hemos puesto el dulce de leche. Es importante cubrirlo bien y presionar los bordes para evitar que al meter las galletas en el horno se nos escape el dulce del leche.

Metemos las galletas en el horno y horneamos unos 25-30 minutos. Las sacamos y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla. Devoramos sin piedad.