viernes, 24 de febrero de 2012

Más cupcakes de chocolate con dulce de leche

Hace más de dos meses que tenía estos cupcakes guardados esperando ser publicados, así que creo que ya se merecen salir a la luz.



La receta es la de siempre, y la única novedad que tienen es el relleno, de dulce de leche! Aún así, no tengo fotos de los cupcakes por dentro, ya que me salieron doce exactos, y claro, no era plan de aparecer con una caja con once cupcakes y un agujero, ¿no?


Tanto la masa como el buttercream están hechos con la receta de los cupcakes de chocolate con chips, pero, evidentemente, sin las chips. La receta es para seis cupcakes pero podéis doblar las cantidades sin problemas.


Y la nota negativa de este invento, es, sin duda, la boquilla inyectora. La compré muy ilusionada y, de momento, me ha defraudado mucho. No sé si es que no la sé utilizar, quizá es que el dulce de leche es demasiado denso, pero sea como sea, para este caso en concreto no me ha funcionado nada bien. La verdad es que los cupcakes no quedaron todo lo rellenos que yo esperaba, pero bueno, le daré una segunda oportunidad y os cuento.


Los sprinkles son otra vez caseros hechos con glasa sobrante, esta vez, ¡en dos colores y todo!



jueves, 16 de febrero de 2012

Más vale tarde que nunca - Galletas de San Valentín

Lo sé, no me he vuelto loca, San Valentín fue el martes, pero aquí una servidora no da más de sí, y aunque mi intención el mes de febrero era publicar recetas e ideas para San Valentín, mi vida no repostera no me lo ha permitido. ¡Y la que se me viene encima! Y es que el estrés que llevo viene dado, en parte, por la búsqueda de nuevo piso, nos trasladamos para estar más cerca del trabajo y está siendo una verdadera aventura... ¡Yo que pensaba que buscar piso era lo fácil! ¡Lo que me ha costado encontrar una cocina donde pueda tener la Kitchen Aid y que quede algo de mármol libre! Así que prefiero no pensar en lo que me viene ahora... ¡¡la mudanza!! Esto os lo cuento, sobretodo, porque las próximas semanas estaré bastante inactiva en lo que a blog y hornos se refiere, aunque tengo algún post guardado por ahí para poder actualizar ni que sea un poquito.


Pero basta de rollos, que con tanto estrés mi pobre Kitchen Aid ha estado poco activa para lo que se merece en su semana de estreno, al igual que mi nuevos libros de tartas, galletas y cupcakes, de los que casi no había podido ni ojear, ya no digamos intentar alguna receta. Así que para remediarlo, para la última hornada en mi actual y pronto antiguo piso, unas galletas de chocolate maravillosas del libro de Peggy Porschen Peggy's Favourite Cakes & Cookies. Y como no hace tanto de San Valentín, temática amorosa para la decoración, que oye, a lo mejor algunos de vosotros aún no lo habéis celebrado y esperáis al fin de semana. Sea como sea, tampoco hace falta que sea San Valentín para celebrar el amor, ¿no?


GALLETAS DE CHOCOLATE (Receta de Peggy Porschen)

Ingredientes
  • 200 gr de mantequilla sin sal
  • 200 gr de azúcar caster (o azúcar normal molido en un molinillo, sin llegar a ser azúcar glass)
  • 1 huevo ligeramente batido
  • 350 gr de harina
  • 50 gr de cacao sin azúcar
Mezclamos el azúcar y la mantequilla hasta que formen una crema. Añadimos el huevo y batimos hasta que esté integrado con la crema de mantequilla y azúcar. Añadimos la harina y el cacao hasta obtener una masa (si lo hace´si con una batidora de mano, mezclad un poco los ingredientes y luego finalizad el amasado a mano).

Envolvemos la masa en papel film y dejamos enfriar en la nevera al menos una hora. Sacamos la masa, estiramos con un rodillo y cortamos con los cortadores de la forma que queramos. Cubrimos con papel de horno una bandeja para galletas, y vamos colocando las galletas cortadas. Dejamos enfriar las galletas, ya en la bandeja, en la nevera durante 30 minutos. Mientras, precalentamos el horno a 160º. Pasado el tiempo de enfriado, horneamos las galletas entre 8 -12 minutos, dependiendo del tamaño. Las sacamos del horno y dejamos enfriar en una rejilla. Decoramos al gusto.

Y sólo queda disfrutarlas. En este caso, estas van a ir acompañadas de este Champagne Rosé que me regalaron el martes, funda rosa incluida... 

miércoles, 15 de febrero de 2012

Blog Dorado

Una entrada rápida (no doy para más, llevo unas semanas que stress es poco...) para agradecerle a Dolo, del blog Hacer postres y no morir en el intento, por concederme el premio Blog Dorado. ¡¡Muchísimas gracias!!


Y ahora me toca a mí conceder el Blog Dorado a otros  blogs, así que, aunque no están todos los que són, ¡ahí van mis 15!
Y ahora me voy para la cocina, que la KA y yo tenemos una glasa pendiente...


miércoles, 8 de febrero de 2012

Be My (Not So Sweet) Valentine - Muffins con Mermelada

Ya os comenté hace un par de entradas que no suelo celebrar San Valentín. A pesar de eso, he de confesar que las cursilerías me gusta en -casi- todas sus formas (pelis híper romáticas, cositas rosas y monas, etc). De ahí las dos entradas anteriores, donde el azúcar se me salía por las orejas (real y metafóricamente). Pero como no todo va a ser hiperglicemia, la receta de hoy es, sobretodo, para aquellos a los que el exceso de dulce les empalaga.


Se trata de unos muffins super sencillos de hacer, y con poquito azúcar. Una vez horneados, tenemos una masa que está entre pan y magdalena. Para la receta, he tomado como base esta receta de muffins de la web BBC Good Food. Si no os gusta la mermelada podéis prescindir de ella.


MUFFINS CON MERMELADA

Ingredientes (para 6 muffins)
  • 1 huevo
  • 50 gr de mantequilla
  • 100 ml de leche
  • 150 gr de harina
  • 30 gr de azúcar blanco
  • 20 gr de azúcar moreno
  • 1/2 cucharada sopera de levadura química
  • Una pizca de sal
  • Mermelada al gusto
Para empezar, derretimos la mantequilla y la dejamos templar. Pre calentamos el horno a 200º. Mientras, preparamos una bandeja para seis muffins (podemos hornearlos directamente si usamos un molde de silicona, engrasando uno metálico, o usando cápsulas como para los cupcakes. Batimos el huevo y mezclamos con la leche y la mantequilla. Incorporamos los ingredientes sólidos (harina, azúcares, levadura y sal).

Repartimos la mitad de la masa entre los seis huecos de la bandeja, añadimos dos cucharaditas de mermelada -o una, o tres, al gusto!! ;P - y cubrimos con el resto de la masa. Horneamos unos 20 minutos hasta que estén dorados y al introducir un palillo salga limpio (de masa, no de mermelada!!)

Dejad reposar (para mi gusto, están mejor al día siguiente!)


Y por último, que no menos importante, tengo que hacer una presentación...

Mira que ha costado, casi dos meses desde que fui a por ella, me la pidieron, primero que tardaba una semana, después, que para principios de enero, luego a mediados..., pero ¡¡por fin la tengo en casa!! La he comprado en El Corte Inglés, aprovechando una tarjeta regalo que tenía y el descuento de hace dos semanas del 18% en electrodomésticos (¡¡¡algo bueno ha tenido la espera!!!), con lo que el susto al ir apagar no ha sido tanto. Ahora sólo me falta cerrar los 30 frentes que tengo abiertos ahora mismo y volver a tener tiempo para hornear, que llevo escribiendo esta entrada dos días y medio y parece que no la acabo nunca... bufffffff... ¡¡Mañana hago un bundt para quitarme el stress!!

jueves, 2 de febrero de 2012

Be My Valentine - Heart Cookie Pops

El título del post de hoy no deja muchas dudas acerca de su contenido. Galletas-piruleta de San Valentín. Pero también podía haberse llamado "Como hacer galletas del revés". Y es que, cuando empecé a hacerlas,  no tenía ni idea de lo que acabarían siendo. Me explico. Después de pasar una tarde decorando galletas, llegó el momento de re-utilizar la glasa sobrante. Después de un buen rato haciendo sprinkles, y cuando mi brazo empezaba a decir basta, decidí que era un gran momento para probar la técnica del bordado, o sea, el "Brush Embroidery". Y es que, con la de veces que lo había visto, sólo me faltó ver el tutorial de SweetAmbs para acabar de decidirme.


Sólo tenía un pequeño inconveniente. No tenía galletas. Pero vamos, que ya me diréis que problema hay en hacer galletas decoradas sin galletas, ¿verdad? El hecho es que antes de preocuparme por ese pequeño detalle, decidí practicar un poco sobre papel de horno. Está muy bien eso de practicar para darte cuenta de que a) la glasa no tiene la consistencia adecuada y b) ninguno de los pinceles que tengo en casa sirben para esa técnica. 


Así que después de empezar a practicar tenía tres problemas. Pero vamos, que yo estaba empeñada en hacer el "Brush Embroidery" sí o sí. Y lo hice. Evidentemente, la consistencia de la glasa no es un problema grave. En mi caso, la glasa que tenía era una glasa de delineado demasiado consistente, así que fuera de la manga, un poquito de agua, y perfecta. El problema del pincel lo solucioné con la técnica "usemos el menos malo". Ahora sólo faltaba el tema de la galleta, pero... ¿para que inventaron el fondant?


Así que bola de fondant en una mano, cortador con forma de corazón en la otra, y listo, ya tenemos superficie. La verdad es que para esta técnica se necesita cogerle un poco "el punto", pero con un poco de práctica quedan cosas bastantes resultonas, ¿no creéis? Para mi lo más difícil es dibujar las formas, ya que nunca se me ha dado bien el dibujo (vamos, que soy negada, mis profes de dibujo creo que estarían de acuerdo), así que me doy por bastante satisfecha, sobretodo por ser la primera vez.


Y así acabé la tarde, con tres corazones de fondant decorados, solos y abandonados. Por suerte, tenía una bola de masa en el congelador, exactamente suficiente cantidad para hacerle tres galletas a los corazones solitarios. Y aprovechando que estábamos de pruebas, decidí hacerlas en forma de piruleta. Para ello, las hice con un grosor de 1 cm (normalmente las hago de 0.6 cm) y inserté el palito en cada una antes de meterlas al horno. Una vez frías, pegué el fondant encima. Los bordes tenían que ser más bonitos, pero la verdad es que preparé una glasa express con un preparado de Squires Kitchen,  y me quedó más líquida de lo que quería. De ahí el super borde blanco de las galletas, en lugar de uno más finito y delicado. Pero bueno, para haber empezado la casa por el tejado, no está mal, ¿no?