miércoles, 30 de noviembre de 2011

Muffins de chocolate

¿Qué pasa si sumamos una tarde de domingo, un poquito de aburrimiento y una pizca de hambre? ¡¡Pues muffins de chocolate!!

La verdad es que era bastante aburrimiento y el hambre empezaba a ser atroz, así que cogí una carpeta con diversas recetas apuntadas y me decidí por los muffins, ya que son muy fáciles y rápidos de hacer.


Y cómo siempre, además de los muffins aprendí algo más: revisa a conciencia que dispones de todos los ingredientes antes de empezar. DE TODOS. Si es necesario, dos veces. O tres.

Y es que, cuando ya tenía casi todos los ingredientes mezclados en sus respectivos cuencos me di cuenta de que a) no tenía leche b) era domingo por la tarde y c) la única opción de conseguir una era coger el coche e ir a la gasolinera, cosa que d) me daba un palo terrible.


Por suerte, después de cinco minutos de pie en la cocina planteando que hacer, y remirando en la nevera tres o cuatro veces (¿pensaba que un cartón de leche iba a aparecer así como así en mi nevera?) me acordé.¡Tengo leche en polvo! Vale que encima era desnatada, pero más vale leche en polvo en mano...  Y así salvé la receta, que os pongo más abajo (para ello, me basé en esta receta de muffins de chocolate de El Rincon de Bea)


INGREDIENTES (para doce muffins)

280 gr. de harina
175 gr. de azúcar moreno
½ cucharadita de levadura en polvo
½ cucharadita de bicarbonato
5 cucharadas de cacao en polvo (yo siempre uso el de Valor, básicamente, el único que tengo)
170 ml. de leche (o en mi caso, 170ml de agua con una cucharada de leche en polvo)
150 gr. de mantequilla
2 huevos
200 gr. de perlas de chocolate (yo las he visto de Mercadona, de Vahine y de Valor)

PREPARACIÓN

Calentamos el horno a 200º. Preparamos una bandeja para muffins (la misma que para los cupcakes) con las cápsulas de papel (también, las mismas que los cupcakes). Se pueden hacer sin los papeles, en un molde de silicona o en el metálico de los cupcakes pero muy bien engrasado

En un bol, mezclamos todos los ingredientes secos (la harina, el azúcar, la levadura, el bicarbonato, el cacao y las perlas de chocolate) y reservamos.
Derretimos la mantequilla (unos 50 segundos en el microondas a máxima potencia) y ponemos en otro recipiente junto los huevos y la leche y batimos.
Añadimos los ingredientes secos y mezclamos con la batidora durante diez o quince segundos (dependiendo de la batidora), no más. Acabamos de mezclar con una espátula (sin pasarnos) y llenamos los moldes.

Horneamos durante 20 minutos (como siempre, dependiendo del horno el tiempo variará, así que hacer siempre la prueba del palillo - comprobando que si sale manchado es por la masa y no por que hayamos tocado una perla de chocolate)

Una vez que estén hechos, sacamos del horno, dejamos reposar cinco minutos, los sacamos del molde y los dejamos enfriar sobre una rejilla.



sábado, 26 de noviembre de 2011

Cupcakes de chocolate con buttercream de dulce de leche

¿Hay algo mejor que estar de vacaciones? Estar de vacaciones y preparar cupcakes. Sí, ya sé que estas fechas son raras para estar de vacaciones, pero es que una es así, al revés del mundo. Y es que después de pasar todo el verano trabajando, tenía muchísimas ganas de que llegasen. Por eso y por el viaje que me esperaba: ¡¡¡Argentina!!!! Donde, por cierto, también hay bakerys! Una de ellas es Muma's Cupcakes, en Palermo Soho, una preciosa zona de la ciudad con unas tiendas, restaurantes y cafeterías increíbles! Allí probé un cupcake de... dulce de leche, evidentemente!! En concreto de cheesecake  (sí, cheesecake, así tal cual, pero en cupcake) de dulce de leche con un buttrecream de Baileys. ¡¡Riquísimo!!


Y evidentemente, los primeros cupcakes post-Argentina tenían que ser, como no, de dulce de leche. Hace tiempo que tengo en mente rellenar unos cupcakes con dulce de leche, pero como ese relleno se lo prometí a un compañero de trabajo, lo dejaré para más adelante y para estos cupcakes, el dulce de leche, en forma de buttercream.


Para los cupcakes, me decanté por esta receta de Alma, de Objetivo Cupcake, para cuatro cupcakes de chocolate (aunque a mi me salieron cinco, porque estos papeles son mas pequeños) y para el buttercream me basé en esta receta de La Crème de la Crème. Los conejillos de indias encargados de probar el experimento han declarado que están de muerte (yo también doy fe!), así que si queréis probarlos, debajo os pongo la receta, no os arrepentiréis.


CUPCAKES DE CHOCOLATE CON BUTTERCREAM DE DULCE DE LECHE

Cupcakes de chocolate (para 4/5 cupcakes)

  • 1 huevo
  • 70 gr de azúcar
  • 60 gr de harina
  • 60 gr de mantequilla reblandecida
  • 40 ml de leche (os lo podéis creer, otra vez sin leche y tirando de la Slveltesse en polvo!!!)
  • 1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar (como siempre, usé el de Valor)
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1/2 cucharadita de levadura Royal (o similar, levadura química, vamos)

Como siempre, preparamos las cápsulas para cupcakes en la bandeja.
En la batidora, batimos el azúcar y la mantequilla hasta que formen una crema. Añadimos el huevo, y a continuación, la harina, el cacao y la levadura. Batimos un poco y añadimos la leche y la esencia.
Ponemos la masa en los moldes para cupcakes y al horno (precalentado a 180º) unos 20 minutos (como siempre, dependiendo de vuestro horno, esto es lo que me tardó a mi) comprobando con un palillo si están hechos. Sacamos del horno y dejamos reposar durante 5 minutos.
Si al sacarlos del horno vemos que se nos han quedado un poco abombados, los podemos alisar sin problemas presionando con una manopla de cocina de silicona (no se donde leí este truco, pero funciona, es GENIAL!!!!!)
Después de los 5 minutos los sacamos de la bandeja y los dejamos enfriar en una rejilla.

Buttercream de dulce de leche (para decorar unos 10 cupcakes):

  • 100 gr de mantequilla
  • 200 gr de azúcar glass
  • 110 gr de dulce de leche
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharadas de nata para montar
Batimos la mantequilla, el extracto, la nata y la mitad del azúcar hasta que tengamos una crema uniforme. Añadimos el dulce de leche, y incoporamos poco a poco el resto del azúcar, batiendo hasta que tengamos una crema homogenea.


No sé si hice algo mal o este buttercream es así, pero no tiene la consistencia de los otros, aunque le agregue más azúcar de lo que ponía en la receta original, supongo que es por la cantidad de dulce de leche, que tiene menos consistencia que la mantequilla. Se podría reducir la cantidad de dulce de leche o aumentar la de mantequilla, pero entonces quizá sepa más a mantequilla que a dulce de leche. En fin, me pondré a experimentar a  ver si es posible.


Por cierto, que estoy encantada con estas cápsulas. Para las que seáis de Barcelona o alrededores, las compré en La Bolsera, vienen un montón, salen muy bien de precio y aguantan bastante bien el color.





miércoles, 23 de noviembre de 2011

Galletas para Enzo

(Estas son mis primeras galletas con glasa, las hice antes que las de cumpleaños, pero no me acorde de subirlas a tiempo, así que las pongo ahora!)

Aunque por las entradas del blog parece que sólo he horneado galletas un par de veces, lo cierto es que han sido bastantes más, pero o bien se me pasó hacerles fotos, o bien no eran aptas para el ojo humano (aunque eran más que aptas para ser ingeridas). De todas formas, en el tema galletas tenía una asignatura pendiente: la glasa. Después de un par de experimentos creía que ya estaba preparada para hace mi primera decoración mínimamente en serio. Y si a esto le unimos unos amigos con un bebé recién nacido y unos cortadores en forma de body y carrito... ya os podéis imaginar cómo acaba la historia. Como no quería tener las galletas mucho tiempo hechas, y acertar la fecha de un nacimiento es casi tan difícil como acertar la combinación de la primitiva, no les llevé las galletas al hospital pero sí a la primera visita que les hicimos ya en casa.


Mi primera idea era decorar las galletas a lo tradicional, es decir, niño, galletas en blanco y azul. Pero entre David y yo pensamos que a los padres de Enzo le gustarían unas galletas menos tradicionales, así que cambié el blanco y azul por colores más vivos y alegres.


Para las galletas usé la misma receta que hago siempre (si algo funciona no lo cambies a no ser que tengas claro que vas a experimentar y que, pro tanto, algo puede ir mal). La receta la podéis encontrar en este post. A parte de las galletas en forma de body y carrito, quería hacer algo con el nombre. Como los cortadores de letras que tengo son muy pequeños y quedarían unas galletas muy ridículas, intenté primero hacer una sola galleta con el nombre, juntado cada letra como explica Bea en este post de su blog. Como podéis ver el invento no salió, bueno, salió 3/4, porque acabé con 3 galletas de ENZ y tres Os sueltas clamando libertad. Vamos, que no había forma de pegar la O a la Z. Así pues, plan B (menos mal que me quedaba masa), galletón y las letras encima.


Para la glasa, me guié por este tutorial también de Bea, aunque me encontré con que tuve que usar menos azúcar glass del que debería tocar (200 gr por clara). La verdad es que tenía algo de miedo, ya que era a primera vez que hacía glasa con claras (las otras veces lo había hecho con una mezcla ya preparada a la que sólo hay que añadirle agua), pero sorprendentemente quedó bien! Luego la dividí en tres partes iguales y teñí de azul,verde y naranja (el naranja es "casero" hecho con el Super Red de Americolor y el "Lemon Yellow " de Wilton) y a decorar!!


Lo que más miedo me daba es que se me acabase la glasa, pero me sobró y bastante, tanto de la de delineado como de la de relleno. Y como recomienda Bea, hay que calentar la muñeca antes de empezar, bien sea en una galleta de prueba o en papel de cocina, ya que la diferencia entre la primera galleta y la última es abismal. Ahora me arrepiento de no haber dejado la de las letras para el final, pero bueno, a partir de ahora, lección aprendida, un poco de calentamiento y listo!


sábado, 19 de noviembre de 2011

Cupcakes de Limón rellenos de Lemon Curd (casero!)

Como amante de los cítricos, el lemon curd siempre ha sido una de mis cremas favoritas, y al descubrir que se puede hacer de una forma fácil y rápida en el microondas, no dudé ni un instante en prepararla (os pongo la receta al final). Y una vez en mi poder dos tarros de lemon curd, pensé que la mejor manera de darles uso era como relleno de unos cupcakes de limón. Y como además estaba inspirada, pensé que eran un buen día para empezar a decorar los cupcakes con lago más que unos sprinkles o unas rosas de buttercream.


Así que empecé con unas flores de fondant (y así, de paso, estrenaba unos cortadores con eyector que tenía desde hacía un mes) que empecé a hacer en amarillo pero luego pensé que quedarían mejor en dos colores. Es facilísimo. Sólo hay que coger una bolita del fondant del otro color, colocarlo sobre el principal y pasarle el rodillo. Nos quedan los dos colores integrados y ya sólo hay que cortarlos de la forma que queramos.


Para los cupcakes usé mi receta de siempre (esta) (siiii, ya se que soy muy poco original....) y una vez fríos rellené con el lemon curd. Para la cobertura, un buttercream básico (una parte de azúcar por una de mantequilla) pero esta vez con esencia de limón (con una cucharadita, o incluso media, dependiendo de la intensidad que queramos, basta)


Y como ya estaba puesta y me sobró un poco de buttercream, la teñí de verde para probar una de mis (muchas) nuevas boquillas (no lo pude evitar, y hace un par de semanas me compré el Master Tip Set de Wilton). Como podéis ver mis primeras hojas no son nada del otro mundo, pero bueno, la experiencia es la madre de la ciencia, así que todo se andará.


Y ahora, la receta del Lemon Curd (que tendréis listo en 10 minutos)

LEMON CURD EN MICROONDAS

Ingredientes:

  • 210 gr de azúcar 
  • 3 huevos
  • 225 ml de zumo de limón (aproximadamente, el zumo de tres limones grandes)
  • 120 ml de mantequilla sin sal fundida 
Preparación:

En un bol de vidrio apto para microondas, batimos con barillas el azúcar y los huevos hasta que estén bien mezclados. Añadimos el zumo de limón y la mantequilla y mezclamos hasta que quede uniforme.
Colocamos el reciente en el microondas y calentamos, a máxima potencia a intervalos de un minuto, sacando el recipiente del microondas y mezclando después de cada tanda, hasta que la mezcla esté suficientemente espesa que nos cubra la parte de atrás de una cuchara.
El tiempo total que necesitéis dependerá del microondas, yo conseguí la espesura necesaria después del sexto minuto, pero puede ser más o menos. Nos desesperéis porque acaba espesando aunque no lo parezca.
Una vez listo, dejamos enfriar y lo pasamos por un colador chino por si nos han quedado algunos grumos. Para guardarlo, usamos cualquier recipiente hermético y nos aguantará en la nevera unas tres semanas. Vereís que pasadas unas horas de estar en la nevera la textura se habrá vuelto más espesa.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Como guardar las cápsulas para cupcakes

En una aburrida, lluviosa y gris tarde de otoño, repasando algunos de mis blogs favoritos, me encontré con una entrada de My Baking Addiction sobre las cápsulas para cupcakes. Dentro de todo lo que explica, me llamó la atención la parte en la que habla de cómo almacenar las cápsulas, y me dió una idea.
  

Yo, como supongo que todo el mundo, guardaba mis cápsulas en una caja de plástico normal, rectangular, pero no me acaba de gustar ya que algunas se chafaban, no se veían las del fondo y el sistema en sí no me acababa de convencer. Aunque en la entrada de My baking Addiction cuenta que usa este mismo sistema, también comenta que dispone de una jarra o jarrón de boticario (entiendo que de cristal) donde guarda las cápsulas y expone en la estantería de la cocina.

Rápidamente, me vino a la mente la imagen de un bote de cristal con todas las cápsulas dentro, y al día siguiente ya estaba buscando un bote para ponerlo en practica. Como la intención no es tenerlos a la vista, no tenía necesidad de un bote especialmente bonito ni con ninguna característica especial, sólo necesitaba un diámetro mayor a 9 cm para que las cápsulas entrasen perfectamente. Estos de la foto me costaron poco menos de 4 euros los dos en un bazar del pueblo.


La verdad es que el invento me gusta. Cierto que si necesitas las cápsulas del fondo debes quitar todas las otras, pero a cambio, a simple vista ves todas las cápsulas sin necesidad siquiera de abrir el frasco.¿Qué os parece la idea?



miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cake Balls

Después de mi primer intento de cake pops, tenía ganas de repetir para poner en práctica los conocimientos adquiridos (o al menos, para no cometer los errores de principiante del primer intento). Pero los cake pops, pese a ser monísimos, tienen un gran handicap, y es que su transporte no es fácil que digamos. Así que decidí hace un par de cake pops de prueba y una gran cantidad de cake balls para llevar al trabajo.


Los hice con restos de bizcocho que tenía congelado(que se conserva de fábula y una vez descongelado está como recién hecho) mezclado con queso para untar tipo Philadelphia. La receta del bizcocho que usé es la que sale en esta entrada (sigo con mis infalibles) y la combinación de sabor con el queso es buenísima.


Para la cobertura, la idea era teñir chocolate blanco, pero la mezcla quedaba muy transparente y al bañar las bolas transparentaba el bizcocho (supongo que por algo existen los Candy Melts), así que usé chocolate de cobertura y usé el chocolate banco para decorar las cake balls.

Como podéis comprobar por la ausencia de fotos, los cake pops de prueba no han pasado el control de calidad. Pero no seguiré probando... a ver si compro Candy Melts...



sábado, 5 de noviembre de 2011

Mis segundas galletas (de naranja) con glasa

Después del fracaso y posterior éxito de la tarta, seguí con el tema cumpleaños pero esta vez, en forma de galletas, a petición expresa de mi madre. No me pidió nada especial, excepto que en la galleta pusiese 60.

La verdad es que no me compliqué mucho la vida. La misma idea y tres formas diferentes (corazón, redonda y cuadrado) basándome en una nueva receta muy parecida a la que uso siempre que encontré en el blog de La Dulce Magdalena (la podéis ver aquí). Ella la usó para hacer cookie pops en moldes pero funciona bien con los cortadores.



Ingredientes (para unas 24 -26 galletas)
  • 250 gr de mantequilla reblandecida
  • 125 gr de azúcar
  • 420 gr de harina
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de esencia de naranja
Mezclamos la mantequilla con el azúcar, y después incorporamos el huevo, la harina y la esencia. Mezclamos en la batidora hasta que todos los ingredientes estén mínimamente integrados. Acabaremos amasando con las manos añadiendo harina hasta que la masa no se nos pegue ni a las manos ni a la mesa de trabajo. La envolvemos con papel film y dejamos reposar en la nevera (ahora que ya ha pasado el calor con una hora, hora y media tenemos suficiente) 

Precalentamos el horno a 180º. Una vez reposada la masa extendemos con el rodillo y cortamos con los cortadores. Colocamos las galletas en una bandeja cubierta con papel de horno y horneamos unos 12-15 min (como siempre, dependiendo del horno) hasta que empiecen a dorarse. Dejamos enfriar sobre una rejilla y una vez frías ya podemos decorar con glasa. A la glasa también le añadí una cucharadita de esencia de naranja.


La decoración no tiene muchos secretos. Una base blanca con un ligero marmoleado (el mejor tutorial, aquí - de Sweetopia) y los puntos y los números con glasa de delineado. Para los puntos usé una boquilla número 2 y para los números la del 6.

martes, 1 de noviembre de 2011

El engendro, Sugar Mur y una tarta (bastante) digna de fondant

Por donde empiezo... Mi madre cumplió 60 años la semana pasada (Felicidades otra vez, mami!!!!) y, evidentemente, le prometí una tarta. Así que las últimas semanas me las he pasado buceando en Internet en busca de inspiración. Y durante estas semanas de búsqueda encontré algo más que inspiración. Yo ya sabía que Sugar Mur estaba montando una tienda taller en El Vendrell, donde yo vivo. Lo que no me imaginaba es que lo iba a hacer... a una manzana de mi casa!!!!!! Y es que andaba yo paseando un día, cunado por el rabillo del ojo creo ver un expositor con cápsulas para cupcakes. así que me paro y, incrédula, saco la cabeza, me invitan a pasar y, después de alucinar un buen rato resulta que a partir de ahora, si necesito fondant a las siete y media de la tarde sólo voy a tardar 5 minutos en conseguirlo.  Que puedo decir... YUUUHUUUUUUUU!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Aclarado esto, que tendrá mucho que ver con el desenlace de esta historia, nos encontramos mi proyecto de tarta y yo, cara a cara. Tenía claro que el bizcocho iba a ir teñido de dos colores (lila y rosa), y para avanzar trabajo, horneé el lunes los bizcochos, los nivelé y los congelé hasta el jueves. Después de mucho mirar y mirar, decidí que la tarta de hortensias de I am baker (aquí, con tutorial incluido) iba a ser una gran opción. Lo que no sé es en que momento pensé que yo, con cuatro meses de experiencia, podía sin ningún tipo de práctica emular una tarta de ese nivel con algún resultado positivo.
En fin, que como no lo tenía muy claro, el día antes decidí practicar con la boquilla de pétalos, con resultado de Boquilla 1 - Nuria 0, o lo que es lo mismo, cualquier parecido con una hortensia seria pura coincidencia. Así, el miércoles por la tarde me dediqué a buscar opciones más realistas que estas.
El jueves por la mañana seguía sin tenerlo claro, y os aseguro que ponerse a decorar una tarta sin las ideas claras no es una buena idea, valga la redundancia.
El caso es que cuando acabé la tarta, no me acababa de convencer, pero aún así, hice las fotos y la dí por buena.

El jueves por la tarde, al pasar las fotos al ordenador y verlas en pantalla grande me empezaron a convencer menos. La saqué de la nevera, la miré, la volví a mirar, y finalmente decidí que eso no era una tarta de cumpleaños digna, sino un engendro con sarampión que debía desaparecer (lo del sarampión se debe a una decoración con puntos y una mala ejecución en el teñido del buttercream, que desencadenó en una crema 10 tonos más oscuro de los que debería) Y mientras pensaba en como, a las siete y media de la tarde iba a arreglar semejante despropósito, de pronto, una palabra vino a mi mente: FONDANT!!! Y de ahí podéis deducir que me fui a ver a Chris (de Sugar Mur) a por el mejor fondant que he usado en mi vida (el de Sodifer) y no sólo eso, sino absolutamente todas las instrucciones para arreglar el estropicio, además de toooooooodas las instrucciones para que el estropicio no se vuelva a producir. Chris, mil gracias, a parte de ser mi salvadora, eres un encanto!!!!!!!!!!

Y después de este mega rollo, la tarta:



Era mi segunda tarta con fondant, pero este era mi primer intento en serio, y he de decir que con este nuevo fondant y las instrucciones de Chris ha sido bastante más fácil de lo que esperaba. Y un diseño sencillo también ayuda, sobretodo para los primeros intentos.


A diferencia de mi primera tarta con fondant, en este caso conseguí que me quedase bastante finito sin que se rompiese (este fondant es muy elástico) y al colocarlo encima de la tarta se adapta muy bien y, en mi caso, no se formó ni una sola grieta.

Me gustó tanto este nuevo fondant que decidí teñirlo en lugar de usar el que ya tenía en color rosa, aunque tardase un poco más. Como no tenía pegamento comestible usé sirope Karo para pegar los corazones, aunque no os lo recomiendo porque no ha secado nada bien (aunque ya lo había usado con galletas con muy buenos resultados)

Las fotos son bastante mejorables, pero eran las once de la noche, y tuve que improvisar y usar el flash a discreción.


Y aquí la tarta por dentro. El relleno era de mermelada de fresa (uso una mermelada de Hero que se llama Seda, que no tiene trocitos ni nada y me encanta por eso - no me gustan muchos los trozos...)