lunes, 29 de agosto de 2011

(Força) Barça Cupcakes

El hecho de que mis compañeros de trabajo se hayan convertido en conejillos de indias de mis creaciones reposteras (y receptores de gran número de calorías) hace que de vez en cuando dedique el invento en cuestión a uno de ellos. Y cuando entre tus compañeros se encuentra un super forofo del fútbol en general y del Barça en particular, empiezas a darle vueltas a la idea de hacer unos cupcakes culés.

Mi primera intención era hacer unos cupcakes de color verde (evocando el césped del terreno de juego) con un buttercream de vainilla de dos colores, pero no sabía si sería capaz de gestionar la(s) manga(s) pastelera(s) con los dos colores y el resultado no me acaba de convencer.

Así que después de algunas (bastantes) noches pensando como podía hacer estos cupcakes pensé que podría funcionar si lo hacía al revés. La base sería blaugrana y el frosting sería el césped. Evidentemente, el plan requería algún utensilio extra. Gracias a Internet y a la web de En Juliana en menos de 24 horas tenía todo lo necesario (bueno, casi, ya que decidí que las cápsulas que usaría serian unas de color verde de Stäedter - que siguen sin gustarme, pero las tengo que acabar- y cuando llegó el momento de ponerlas en la bandeja vi que me faltaban dos :( que suplí con unas de color azul claro que una vez horneadas se ponen blancas) para ponerme manos a la obra. Lo más necesario eran los colorantes y la boquilla para hacer césped.

Para los colorantes decidí probar el colorante en gel de Americolor. Me gusta mucho más que el de Wilton, principalmente por el envase, ya que el de Wilton viene en un potecito y el de Americolor es una especie de botellín, con lo que la aplicación es mucho más fácil y nada engorrosa. Los colores que esogí fueron el Azul Marino, el Verde Hoja y el Super Rojo. Ya había leído en varios blogs que es difícil que el rojo quede rojo. Pues bien, este queda rojo rojo aplicando una cantidad muy razonable de producto,










La boquilla de césped es la #233 de Wilton (desconozco si existe alguna parecida de otra marca), y la verdad es que requiere un pelín de práctica para que el césped nos quede bonito.






Por cierto, que I Am Baker dedica su último post precisamente a esta boquilla, y asume el reto de decorar tres tartas diferentes con la 233, con unos resultados increíbles. Podéis verlos aquí. Altamente recomendado para sacarle mucho más provecho a esta boquilla.

Y vamos a lo que nos ocupa, los cupcakes.

Para la base usé la receta de cupcakes de vainilla de siempre (nunca falla). Una vez hecha la masa, la dividí en dos partes para usar los dos colorantes. Hecho esto (podéis ver que el resultado de color es fantástico) puse las masas en dos mangas pasteleras, corté las puntas y me dispuse a rellenas las cápsulas haciendo capas, una de cada color. Quizá para este tipo de cupcakes vale la pena hacer mas masa de la habitual, ya que con una masa para doce cupcakes queda un poco justa para poder crear dos capas de cada color. Aquí podéis ver todo el proceso:




Y como siempre, al horno unos 20 minutos a 180 grados. Pasado ese tiempo, los cupcakes tenían este aspecto:




Una vez fríos, preparé un buttercream de queso crema, teñí de verde y me dispuse a decorar. Como ya he dicho, la boquilla 233 requiere práctica, hay que ir con cuidado porque enseguida se obstruye la boquilla si la tenemos muy cerca de la base, y hay que ser muy preciso en la aplicación para que nos quede un césped creíble, a parte de que necesitamos una textura de buttercream perfecta (y en agosto, cuesta, aunque tuve la mezcla en la nevera un buen rato, enseguida coge temperatura).

A pesar de mi poca práctica, estoy bastante contenta con el resultado. ¿Quñe opináis?

¡Ah! Y lo mejor... estaban riquísimos!! La "pelota" es un Maltesser de chocolate blanco. La idea era hacer unos balones con fondant y un rotulador de tinta comestible, pero soy pésima dibujante, y no hubo manera, así que tuve que improvisar.


Evidentemente, cambiando los colores podemos hacer cualquier equipo de la liga. Y para aquell@s que se hayan comprado algún set de colorantes (y sean aficionados, evidentemente, del "eterno rival") ya saben cómo pueden usar el -en principio- poco útil colorante blanco ;P

Buena temporada de Liga a todos... ¡y que gane el mejor!

viernes, 26 de agosto de 2011

Pan para hoy


Unos meses antes de empezar con esto de los cupcakes, me sumergí en otro nuevo mundo: la panificadora. Y es que después de estar semanas escuchando contar a mis compañeros las maravillas de susodicha maquina, y aprovechando el programa de puntos de mi entidad bancaria (con lo que me salía gratis), decidí pedir la maquinita y probar que tal.



¿Y qué tal? Una maravilla. Aunque hay que decir que el pan no queda "de panadería", sobretodo porque se cuece en la misma panificadora y adquiere la forma de la cubeta, tenemos un pan que dura días sin volverse chicle puro como la mayoría de las barras congeladas que venden ahora en (casi) todos los sitios.

Algunas de estas maquinas viene con recetario, otras no, pero internet está lleno de recetas para ir probando. Yo ahora mismo soy fan de una receta de pan de salvado de avena (ingrediente muy de moda por la famosa dieta Dukan) que encontré en el recetario de Moulinex para Argentina y que he adaptado para que nos salga un pan de 500g.



PAN DE SALVADO DE AVENA


Ingredientes (para un pan de 500gr):
- 190 ml de agua
- 2,5 cucharadas soperas de aceite de oliva
- 1,5 cucharadas soperas de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 215 g harina
- 100 g salvado de avena
- 1,5 cucharaditas de levadura seca (o 13 g de levadura fresca)


Usamos el programa de pan integral.


Y aquí el resultado:




Si lo hacéis con esta receta os quedará más planito que el de la foto, ya que este es de 750 gr que es el primero que hice con la receta original, que os dejo aquí también:


Ingredientes (para un pan de 750gr):
- 290 ml de agua
- 3.75 cucharadas soperas de aceite de girasol
- 2 cucharadas soperas de azúcar
- 1.5 cucharadita de sal
- 320 g harina
- 160 g salvado de avena
- 2.25 cucharaditas de levadura seca (o 20 g de levadura fresca)

lunes, 22 de agosto de 2011

LA TARTA

En un día de poco stress en el trabajo, y mirando webs de repostería varias, apareció ante mí... LA TARTA. LA TARTA, en mayúsculas. Porque el aspecto de esta tarta es espectacular. Todo viene de un tutorial de "I am Baker" que podéis ver aquí. Luego, Alma de "Objetivo Cupcake" hizo su preciosa versión que podéis ver aquí. Y sólo hace falta googlear "tarta rosas" para que nos salgan algunas más.

El hecho es que cuando la ves no puedes dejar de mirarla, y así estábamos en la oficina mi compi Sònia y yo, embobadas anta LA TARTA, cuando le digo-- "pues haré una, o al menos, lo intentaré"

Y dicho y hecho, unas semanas más tarde aparecí en la oficina con LA TARTA (las caras de los compañeros de otros departamentos que pasaban por nuestras mesas eran para grabarlos).



La verdad es que para ser la primera estoy bastante orgullosa, aunque tiene mucho que mejorar en cuanto a la decoración, hay que decir que estaba buenísima (no quedaron ni las migas).

La tarta está hecha con la receta de bizcocho de yogur mi madre, relleno de nocilla (no quería complicarme más la vida) y la cobertura es otro supuesto buttercream de chocolate blanco, que sigue sin saber a chocolate blanco, así que seguiremos buscando...



lunes, 15 de agosto de 2011

Yo llevo el postre

Como ya he explicado en entradas anteriores, lo peor de la repostería es el destino del preparado en cuestión. Como no es mi intención ganar 4 tallas en un año, intento no preparar nada susceptible de acabar siendo ingerido en su totalidad por los dos que somos en casa cuando la receta es para 8, 10 o 12 comensales. Así que una cena donde todos llevamos alguna cosa es la ocasión ideal para preparar algo sin remordimientos.

Mis primeros cupcakes decentes llevaban un buttercream de chocolate blanco que no sabía a chocolate blanco, así que para la cena decidí hacer los cupcakes de vainilla de siempre con una nueva receta de buttercream de chocolate blanco. Pero debo estar maldita o alguna cosa porque este buttercream tampoco sabía a chocolate blanco. Seguiré buscando. Mientras, aquí están los cupcakes de vainilla con buttercream hecho de chocolate blanco y con sabor a mantequilla. Al menos, quedaron monos...


El buttercream está teñido con colorante en pasta de Wilton color Rose y adornado con unos sprinkles multicolores de Scrap Cooking que compré en Gadgets & Cuina y podéis ver aquí. Ah! Lo mejor, mis nuevos papeles de PME, son fantásticos! Tiene la medida perfecta y mantienen el color perfectamente después del horneado.


martes, 9 de agosto de 2011

¡¡Galletas!!

Al hacer mis primeros cupcakes no sabía que con esto acabaría descubriendo millones de webs, blogs y demás con miles de recetas , no sólo de cupcakes sino de tartas, galletas y repostería en general (a parte de diversas peticiones por parte de mis compañeros de oficina, que iré haciendo poco a poco)

Ya hacía tiempo que sabía de la moda de las galletas decoradas, pero nunca me había parado a pensar ni en qué eran, ni en cómo se hacían. Así que el otro día, me decidí a comprar una de esa galletas decoradas para probar si, además de ser preciosas, su sabor se correspondía.
7 euros más tarde (2.50 de la galleta y 4.50 de un paquete de 3 macarons), el veredicto. Los macarons son de las cosas más deliciosas que nunca he probado, y tengo que intentar hacerlos un día porque, si salen la mitad de buenos de los que comí, valdrá la pena, aunque desmotiva un poco ver como la mayoría que lo intenta tiene serios problemas con ellos. La galleta decorada sabe a gloria, la mezcla de la glasa con la masa de mantequilla es buenísima.

Así pues, tocaba experimentar en casa. Y a falta de ingredientes y colorantes para preparar una glasa en condiciones (lo de usar claras normales para algo que no va cocido no me acaba de convencer) decidí probar con fondant, que aunque parezca una opción más fácil no es que sea la panacea (de hecho, aún no puedo comparar ya que no he hecho galletas con glasa todavía)

Para las galletas, decidí usar dos moldes diferentes. Estos corazones de Wilton y esta patita de perro de Städter:

    



Para las galletas usé esta receta que es pongo, y que no recuerdo de donde la saqué (sorry!) que encontré en el blog "La Dulce Magdalena" (podéis ver la receta original aquí):

Ingredientes (para unas 30 galletas, dependiendo del tamaño)

- 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gr de azúcar
- 350 gr de harina
- 1  huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla

Batimos la mantequilla hasta que esté pomada y añadimos el azúcar. Una vez que esté bien incorporado añadimos el huevo, la harina y la esencia de vainilla y mezclamos hasta que tengamos una masa que podamos trabajar con las manos (yo este paso lo hago con la batidora de varillas). Amasamos (a mano) hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y veamos que la masa no se nos queda pegada a la superficie de trabajo. Envolvemos con papel transparente y lo dejamos en la nevera mínimo dos horas. Esto se hace para que la masa sea más fácil de trabajar en el momento de cortar.

Una vez la masa esté fría la sacamos de la nevera y la estiramos con un rodillo hasta que tenga una altura de entre 0.5 y 1 cm. Con la ayuda de los cortadores, cortamos las galletas con la forma deseada y las vamos poniendo en una bandeja con papel de horno. Si veis que la masa se os pega a la superficie de trabajo o se os deforma al cogerla y trasladarla, podéis volverla a poner en el frigorífico unos minutos para que se vuelva mas fácil de trabajar. Otro truco es cortar la masa sobre un papel de horno, y colocar éste directamente sobre la bandeja con las galletas cortadas. Es más fácil y rápido pero malgastaremos espacio y deberemos hacer varias hornadas, aunque al no ser muy largo el tiempo de cocción. Con el horno a 180º horneamos entre 12-15 minutos dependiendo del tamaño de las galletas. A mí personalmente me gusta que no queden muy doradas porque pierden esponjosidad y textura, así que para galletas medianas con unos 14 minutos hay más que suficiente.

Una vez las sacamos del horno las dejamos enfriar sobre una rejilla. Una vez frías, decoramos con glasa o fondant. Para estas usé fondant de color rosa. El procedimiento es el mismo que para cortar las galletas. Cogemos un poco de fondant, alisamos con un rodillo y cortamos las figuras con el cortador. Es mejor usar pequeñas cantidades de fondant cada vez, ya que este se seca al contacto con el aire. Una vez cortadas las figuras de fondant sólo queda "pegarlas" encima de las galletas. Yo lo hice con un pincel y sirope de maíz (Karo Light Corn Syrup) que compré en El Club del Gourmet de El Corte Inglés. Y aquí el resultado de mis primera galletas. Las de corazones:





Y las patitas de perro (que vaya trabajo me dieron cortar y pegar los trocitos de todas y cada una de ellas!!)




martes, 2 de agosto de 2011

No apto para los no amantes del chocolate

Después de llevar mi primera caja de cupcakes a la oficina, hubo alguno que se quedó sin probar, así que prometí una nueva tanda. Esta vez, cupcakes de chocolate con buttercream de chocolate... buenísimos!!!!


Para hacerlos, usé esta receta de Alma, de Objetivo Cupcake Perfecto (aunque en la receta pone para 6-8 cupcakes a mí me salieron 12!!!!!), y los decoré con un par de Lacasitos cada uno, como veis quedan muy resultones!!



Y aquí la caja que acabó en mi oficina y que duró menos que la anterior!